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Educación fundamentos

El dp en el siglo XXI

Un herramienta multidisciplinar cada vez más extendida

Cada día se recomienda más la escritura de diarios personales. Antropólogos, trabajadores sociales y educadores los exigen de sus alumnos y clientes para acelerar los procesos de aprendizaje e investigación. Además se emplea como cantera para la literatura. Toda literatura parte de la propia experiencia personal, del esfuerzo por revivir y relatar las experiencias propias. Es por ello que en las escuelas de escritura creativa se potencia entre los alumnos el escribir un libro de notas, sentimientos, diálogos y observaciones que puedan servir luego como materia prima para escribir cuentos, poemas y otras composiciones.

En el siglo XX el diario personal ganó importancia en el ámbito de la psicología clínica, la orientación personal y profesional y el acompañamiento pastoral. Orientadores, psicoterapeutas y directores espirituales fomentan la escritura en sus clientes. Carl Jung escribió muchos diarios, que sintetizó luego en el famoso Libro Rojo que acaba de ser publicado en 2009 por primera vez. Algunos movimientos o escuelas psicológicas, como la Psicosíntesis, subrayan la importancia de escribir un diario personal. Otras escuelas, como la Programación Neuro Lingüística (PNL), proponen la escritura de historias de vida y la contemplación de los procesos neurolingüísticos asociados a fobias, conductas aprendidas, etc. para reaprender a vivir. Todo lo relacionado con la Inteligencia Emocional invita a la escritura de las experiencias vitales para poder reflexionar y animar el cambio, así como el desarrollo de la Inteligencia Intrapersonal dentro de la teoría de las Inteligencias Múltiples.

Más específicamente, en Estados Unidos ha tenido una gran importancia el trabajo del Dr. Ira Progoff y su Taller de Diario Intensivo. El Dr. Progoff es considerado el fundador del movimiento de diario terapéutico y de la psicología holística profunda. Con sus seguidores ha realizado miles de talleres sobre escritura del diario que llegaron a España de la mano de los jesuitas, quienes dan en sus centros de psicología pastoral algunos talleres en esta línea. Sin embargo, el trabajo de éstos no ha cristalizado suficientemente en libros de producción propia en lengua española.

Contrasta con la gran variedad de diarios de todo tipo en el área literaria, tanto reales como de ficción, la escasez de libros dedicados a enseñar técnicas de escritura del diario en lengua española. De hecho, mientras que en inglés el tema está casi saturado, en España y otros países hispanos se está apenas despertando a este fenómeno del “enseñar” a escribir un diario. En la bibliografía que irá acompañando a estas páginas me hago eco de algunas obras relacionadas con el tema, tanto en español como en inglés. Entre ellos, sin lugar a dudas, cabe destacar, por ejemplo, el libro de José-Vicente Bonet El diario íntimo: Buceando hacia el yo profundo.  (Desclée de Brouwer. Bilbao, 2001.)

Respecto al ámbito educativo, mientras que en Estados Unidos y otros países, sobre todo del ámbito anglosajón y germánico, se usa el diario personal, diario de clase y diversas formas de bitácora y blogs como herramientas muy importantes de aprendizaje, en España no tenemos apenas documentación. Sin embargo, sí hay experiencias en países hispanos como Argentina, con una gran tradición de Psicología educativa y clínica. No faltan algunos educadores en España que utilizan esporádicamente el diario personal, dado que es parte del currículo de “Expresión Escrita” dentro del área de Lengua, o en Religión y Ética para fomentar la reflexión individual. Algunos profesores usan el diario de clase. Van surgiendo interesantes experiencias de blogs, aunque estas bitácoras no son exactamente diarios personales. En dp vamos a ver que es posible usarlo sistemáticamente como una herramienta educativa, tanto en el aula, como en la tutoría, la orientación, el coaching y la terapia.