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Cuaderno y pluma

¡Cuida tus herramientas! Cuesta menos escribir un diario que practicar el más barato de los deportes: andar.

La escritura del diario, aunque es una disciplina, debe ser algo gozoso, algo relajante, algo que nos recrea (re-crea) y nos construye por dentro.

La elección que nos lleva a convertir la escritura del diario en un hábito debe hacerse cuidando todos los aspectos. Cada pequeño detalle puede ser, al final, algo que aumente nuestro deseo de escribir o que lo desaliente.

Comprar un buen cuaderno, que nos guste y nos estimule, es una buena elección. No tengamos miedo en darnos un capricho. No estamos hablando de mucho dinero. Un cuaderno especial y un buen bolígrafo –o una pluma, si nos gusta escribir con ella- son mucho más baratos que los materiales necesarios para practicar cualquier deporte.

En los últimos años han proliferado las secciones de cuadernos de viaje y diarios en las papelerías. Marcas como la española Miquelrius o los famosos diarios de viaje de la italiana Moleskine se exponen junto a decenas de diseños que llegan a tener incluso candados de seguridad o cubiertas con elaborados diseños celtas. ¡Para gustos, cuadernos!

¿Qué tipo de cuaderno?

Esta no es un cuestión vanal. El tipo de cuaderno que empleamos refleja de muy distintas formas nuestra propia personalidad. Es bueno experimentar con distintos modelos hasta que demos con el idóneo para nosotros. No hay nada universal; el cuaderno perfecto es el que me hace sentir cómodo/a y me invita a escribir.

La experiencia dice que es bueno coger un cuaderno tamaño cuartilla (Din A5) o similar. Los cuadernos muy grandes son difíciles de transportar cómodamente. Los muy pequeños no son cómodos para incluir y pegar cosas en ellos. No obstante, hay personas que prefieren formatos grandes para incluir fotografías, otros papeles, dibujos, etc.

¿De espiral o cosido? Va con gustos. Los cuadernos con espiral de alambre, los más comunes y baratos, nos permiten arrancar lo que no nos gusta (lo cual no es muy aconsejable si queremos entrar de verdad en esta disciplina), pero son muy cómodos porque se puede trabajar con el cuaderno abierto o plegado. Los cosidos le dan más personalidad al diario y fuerza por su encuadernación, pero todo lo escrito permanece…

¿Qué tipo de rayas? También es parte de cada persona. Es importante sentirse cómodos. A muchos les gustan los cuadernos en blanco. Las rayas, no obstante, ayudan en la organización y permiten hacer mejor letra a quienes les cuesta más la caligrafía.

¿De una sección o dividido en secciones? Depende del estilo de diario que queramos escribir. A lo largo de esta introducción vamos a practicar un tipo de diario seguido. Quizá tu segundo o tercer cuaderno te interese hacerlo con secciones, una vez te vayas introduciendo en las técnicas que te voy a explicar.

¿Con hojas que pueden soltarse y clasificarse? Para algunas técnicas de diario, especialmente la del Diario Intensivo de Ira Progoff, esto es vital. Pero la mayoría preferimos un diario cuyas hojas no se puedan soltar fácilmente.

Si os he de ser franco, yo he usado de todo tipo, pero llevo años escribiendo en cuadernos de espiral. Aún así, aconsejo a mis chavales en el colegio que comiencen su diario con un Miquelrius cartoné clásico, porque este formato inusual les ayuda a crear una cierta mística del diario, ya que es un cuaderno completamente diferente a los que usan en la escuela.

Con qué escribimos

Si en el papel hay gustos, en este aspecto hay todavía más. Pero también es importante con qué escribimos pues estamos contemplando una actividad que nos ocupará muchas horas. Es posible que tengas que experimentar con varios métodos. ¡Es más fácil cambiar de bolígrafo que de cuaderno!

Por otro lado, no estamos ya tan acostumbrados a escribir a mano. Nuestra mente, acostumbrada al teclado o a dictar, manda mucha órdenes a la mano y nos cansamos de escribir rápido. Elige un instrumento que se adecúe a tu velocidad y, además, te permita hacer un trazo hermoso y legible, con buena letra.

El lápiz sigue siendo un instrumento útil para muchas personas, sobre todo porque nos permite borrar con facilidad. No es desdeñable, pero el resultado final nunca será como la tinta.

Los bolígrafos son lo más escogido por todos. en general, son más lentos, pues hay que apretar más. Los nuevos modelos, tipo pilot o gel, son más rápidos, pero también producen grafías más aceleradas, peores letras.

Las plumas son muy agradables, pero no todo el mundo se siente cómodo/a con ellas.

¿Rotuladores finos? Cuidado con la tinta y el trazo: si es muy oscura y hemos elegido un papel fino, transpasará al otro lado y será estéticamente peor.