¡Bueno, seamos sinceros! Muchos días no nos da la vida para escribir en nuestro diario personal, estamos muy cansados o, simplemente, tenemos la sensación de que nada ha ocurrido que merezca la pena reseñar.
Por otro lado, están aquellos que les cuesta muchísimo ponerse a escribir, aunque desean escribir un diario. No saben como crear un ritmo, un espacio, un tiempo o una actitud que les lleve a desarrollar una verdadera disciplina.
¡He aquí la solución!: escribir solo una frase que resuma el día. Una gema, una perla preciosa que nos lleve al menos a un minuto de reflexión.
Muchas personas informan de que, comenzando así, con una sola frase, han empezado a escribir con más detalle, apenas sin esfuerzo.
Ejemplos para empezar…
He aquí algunos ejemplos de posibles frases que te podrían motivar a emprender este sencillo diario minimalista.
- Todo el día de pie.
- Estoy cansado de que mi jefe me ningunee.
- Comienzan las vacaciones, tiempo de ser, de re-crearse, de quitarle el polvo a mis sueños dormidos y olvidados en un cajón.
- Ha sido muy feliz volviendo a juntar a mi familia alrededor de la mesa tras tantas semanas de desencuentros y conflictos.
- ¡Enorme, maravilloso, inolvidable Maná en el concierto de esta noche!
- Hoy podría escribir un buen rato, pero lo dejo para… ¡mañana!
- Hace días que deseo decirle a mi padre que lo quiero, pero no sé cómo o cuándo hacerlo.
- No me encuentro del todo bien; tengo que asegurarme de que el médico me ve cuanto antes.
- ¡Vaya tostón de película nos hemos visto, «Todo a la vez en todas partes», engañados por todos los «Óscar» que le han concedido!
- Es mi cumpleaños, y al menos debo decir: «¡Gracias a la Vida, que me ha dado tanto!»
- De esta vez no pasa: mañana por la mañana voy a inscribirme en esas clases que tanto he estado evitando y que necesito como agua de mayo.
- Gracias, Dios mío, por haberme dado la paciencia para enfrentarme con calma y asertividad a esta persona que me está haciendo la vida tan difícil.
- … ¡Ánimo y a buscar tu frase del día!