Escribir un diario no es solo anotar lo que ha pasado; es un superpoder para conocerte mejor y poner en orden todo lo que pasa por tu cabeza y tu corazón.
Aquí te propongo que escribas un día de pe a pa, desde que te levantas hasta que te acuestas. Si lo haces bien, cogerás muchas ideas para diariar.
En la rutina de tu vida hay días de fin de semana llenos de encuentros, deportes, celebraciones, comidas familiares, ocio, tareas del cole que terminar, juegos… Y los días de clase están llenos de exámenes, risas y momentos intensos, y otros en los que apenas tienes tiempo y se te acumulan los pensamientos, las conversaciones o las preocupaciones. Por eso, hacer del «diariar» una rutina diaria —igual que lavarte los dientes, ducharte o entrenar— te ayuda a conectar con tu mundo interior. Puedes elegir un momento fijo (como antes de dormir), aprovechar un hueco entre clases o escribir justo después de algo importante.
Las 3 reglas de oro para comenzar a escribir tu diario
- Sé breve y directo: No necesitas redactar un libro ni explicar cada detalle; basta con anotar lo que de verdad ha sido significativo para ti.
- Escribe sin filtros ni juzgarte: Tu diario es tu espacio seguro. Muéstrate tal y como eres, con total autenticidad y sin censurarte.
- No rompas ni borres páginas: Si un día escribes desde el enfado, la rabia o la pereza, ¡no lo borres! Déjalo estar y, si quieres, añade una nota más tarde o al día siguiente para matizar cómo ves las cosas con la mente más fría (por ejemplo: «Ayer estaba muy molesto/a por lo que me dijeron en el recreo, pero hoy lo veo de otra forma»).
Guía para repasar tu día: Preguntas para tu entrada
Antes de empezar a escribir, siéntate, respira hondo, cierra los ojos un momento y repasa mentalmente tu jornada. Deja que vengan las imágenes, los recuerdos, las caras y las sensaciones del día. Luego, responde libremente a las preguntas que más te resuenen:
1. El despertar y tu cuerpo
- El descanso: ¿Cómo dormiste anoche? ¿Tuviste algún sueño curioso o raro que recuerdes?
- Mente y expectativas por la mañana: ¿Cómo fue la transición al sonar el despertador para ir al instituto? ¿Te levantaste motivado/a, con pereza, preocupado/a por un examen o agobiado/a?
- Estado físico: ¿Cómo se sentía tu cuerpo? ¿Estabas cansado/a, con energía o destemplado/a? ¿Te pedía tu cuerpo más movimiento, más descanso o aflojar el ritmo?
- En casa por la mañana: ¿Cómo te relacionaste con tu familia antes de salir de casa? ¿Desayunaste con tranquilidad o con prisas? ¿Recuerdas algo que os dijisteis?
2. La rutina del instituto y las clases
- Tus actividades principales: ¿Qué tal transcurrió la mañana en el instituto?
- ¿Motivación u obligación: ¿Hubo alguna asignatura o momento que conectara con lo mejor de ti, o sentiste que el día fue pura rutina y hacer por hacer? ¿Qué sentiste que te resbalaba, que no te interesaba?
- Aprendiendo: ¿Qué fue lo más interesante que aprendiste, qué te sorprendió, qué te emocionó?
3. Tus relaciones y tus emociones de la jornada
- Amigos, compañeros y profes: ¿Con quién tuviste charlas significativas, risas, discusiones o enfados hoy? ¿Qué palabras, consejos o reproches se te quedaron grabados?
- Tus cambios de humor: ¿Cómo fue cambiando tu estado de ánimo a lo largo del día? ¿En qué momentos o con quién te sentiste mejor o peor?
- Decisiones y dilemas: ¿Tuviste que tomar alguna decisión importante o enfrentarte a un dilema en clase o con tus amigos?
- Noticias y entorno: ¿Qué noticias o temas llegaron a ti hoy? ¿Te impactó o hizo pensar algo que leíste o escuchaste?
4. Pantallas, ocio y tiempo libre
- Uso de la tecnología: ¿Cuánto tiempo usaste las pantallas? ¿Qué buscaste en internet, qué publicaste o viste en tus redes sociales (TikTok, Instagram, etc.) o en tus grupos de WhatsApp? ¿Cómo te sentiste al hacerlo?
- Tu tiempo libre: ¿A qué dedicaste tu rato libre al salir del centro educativo? ¿Jugaste a videojuegos, viste alguna serie, practicaste algún deporte o saliste con amigos?
5. Familia, personas significativas:
- ¿A quién le diste un beso o un abrazo? ¿Por quién sentiste un afecto especial en algún momento?
- ¿Algún encuentro especial con ellos en este día, una anécdota, un consejo, una reprimenda por algo que no hiciste bien? ¿Qué les dijiste?
- ¿Hiciste algo por tu familia, un servicio en la casa, un trabajo, una ayuda, un recado…? ¿Cómo te sentiste?
6. Tu espacio interior
- Momentos de silencio y reflexión: Si eres una persona creyente, ¿tuviste algún momento de silencio o reflexión para conectar con Dios, rezar o dar las gracias? ¿Buscaste un rato de quietud para ti o leíste algo que te inspirara?
- Cierre de la jornada: ¿Qué hiciste antes de acostarte? ¿De qué hablaste con tu familia al cenar y qué pensamientos tienes antes de dormir?
El cierre de la entrada
Cuando termines de escribir, relee todo lo anterior con calma. No te pongas a analizarlo ni a criticarte; acepta tu día tal y como fue, con amor y gratitud.
Para terminar, escribe una frase resumen del día, un pensamiento final, un verso, la letra de una canción o una breve oración que recoja cómo cierras hoy tu jornada.