Categorías
Diario personal Psicología Tema

Celebra la vida

Dar gracias por la vida y sacar energía para crecer

Al cumplir un nuevo año o comenzar un año nuevo un 1 de enero, es frecuente cuestionar lo que hemos vivido en el año transcurrido con el fin de  transformar todo aquello  que nos ha oprimido,  alienado, paralizado o generado sufrimiento. Mantener el mismo ritmo de vida, los mismos pensamientos o hábitos, no revisar lo negativo que arrastramos en la mochila, es negarnos a crecer.

Mucha gente hace esto y acaba con una agenda llena de buenos propósitos que, normalmente, no se traducen en acciones transformadoras. ¿Qué les falta?: determinación para el cambio. ¿De donde sale esta?: de fijarnos primero en nuestra bondades, en los logros y bendiciones que hemos obtenido, antes que en nuestras debilidades y fracasos.

En vez de comenzar con un examen de conciencia plagado de sentimientos de culpa, celebremos primero la vida. De esa forma nos llenaremos de energía positiva para asumir el cambio y crecer como personas.

Celebra…

  • los amaneceres llenos de sol que tuviste la oportunidad de disfrutar.
  • la fuerza de tu cuerpo para seguir vivo y enfrentarse a infecciones, lesiones y síndromes… ¿De qué te has recuperado o estás luchando por curarte?
  • los momentos en que quisiste tirar la toalla pero aguantaste y sacaste fuerzas de flaqueza para salir adelante. ¿Cuáles fueron, en especial?
  • las noches de insomnio en los que te levantaste la mañana siguiente con una sonrisa y ganas de seguir viviendo. ¿Qué te ayudó a no hundirte?
  • las razones para luchar y lograr hacer realidad un sueño. ¿Qué te motivó a trabajar con denuedo?
  • el trabajo bien hecho, la pasión que has puesto en lo que haces. ¿De qué estás más orgulloso/a en tu dimensión profesional?
  • los éxitos en alguno de tus proyectos o actividades. ¿Cuál ha sido tu mejor logro?
  • esos días que no podías contener el llanto, pero aún así te secaste las lágrimas para apoyar a quien lo necesitaba más que tú. ¿A quién le has echado una mano al hombro?
  • los momentos en lo que no abriste la puerta al odio ante aquella ofensa, aunque el alma te dolió profundamente, y seguiste dando una oportunidad al perdón y la reconciliación. ¿Qué perdón has ofrecido que te la liberado más de caer en el rencor o la autocompasión?
  • los grandes amigos que has sabido cultivar y conservar. ¿Qué instantes felices han vivido en especial con otros?
  • las personas que se han ido y a las que has sabido despedir con gratitud y paz. ¿Quién ha muerte en este año? ¿Qué pizca de luz ha dejado en tu alma?
  • el ánimo y el amor que has derramado sin esperar nada a cambio. ¿Cuál ha sido tu acto más altruista y generoso este año?
  • el amor y respeto que te han prodigado otras personas especiales para ti. ¿Qué caricia has recibido que recuerdas con más cariño y afecto?
  • el cariño incondicional de tu familia. ¿En qué momento de este año te has sentido especialmente arropado por ella?
  • el ser una persona única e irrepetible, llena de luz y sabiduría. ¿Qué aspecto de tu vida ha brillado especialmente este año?
  • tus sueños, la ilusión renovada por seguir desempolvando proyectos a los que se habían quedado dormidos u olvidados. ¿Qué has intentado redescubrir y revivir de tus ideales y utopías? ¿A qué le has dedicado tiempo esta año?
  • el amor y autoestima que ahora te tienes a ti mismo/a
  • tu fuerza interior, por crecer día a día y estar más cerca de lo mejor que hay en ti. ¿Qué ha cambiado en este año para que seas una persona mejor que el año pasado?
  • la conversación pausada y profunda con otros. ¿Qué tarde recuerdas en la que has abierto tu corazón de par en par a una persona a la que quieres?
  • la música, el baile, la sonrisa, poder hablar, escribir, ver, caminar, correr, saltar…
  • la poesía, las películas y los relatos que han llenado tu vida de alegría y de sentimientos de amor y libertad. De todo lo que has visto y leído, ¿cuáles son los mejores recuerdos de este año?
  • las bendiciones y sorpresas inesperadas y gratuitas, que han iluminado y sazonado alguno de tus días. ¿Por qué brindarías especialmente?
  • tu camino espiritual. ¿Qué has descubierto este año que te ha llevado a contemplar la vida con una mirada trascendente, a saber que no caminas solo/a, a orar, a descubrir el sentido profundo de la vida y tu vocación a la eternidad?
  • la magia de estar vivo/a... ¿Por qué darías gracias especialmente al acabar este año?

Música para acompañar esta escritura: